Volkswagen anuncia una fábrica de baterías en España tras aprobar el Gobierno su plan de ayudas al coche eléctrico

El grupo Volkswagen, en el que se integra la firma española Seat, ha anunciado este martes que pretende instalar en España su tercera fábrica de baterías para coches eléctricos, tras las que ya anunció para Alemania y Suecia. Este anuncio coincide con la aprobación, en el Consejo de Ministros, del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) que ha acordado el Gobierno para impulsar la transformación del sector hacia el modelo eléctrico y conectado. El grupo automovilístico ha confirmado que solicitará participar en el proyecto, cuya inversión pública es clave para la fábrica de baterías, pero no ha especificado en qué comunidad autónoma se instalará la planta.

El Gobierno ha aprobado este martes el primer gran proyecto estratégico para aprovechar los fondos europeos de recuperación, y las primeras respuestas empresariales no han tardado en llegar. El primer PERTE —el instrumento que permitirá acogerse de forma más eficiente a los fondos Next Generation de la UE— está destinado al impulso de la transformación del sector de la automoción. Incluye una inyección pública de 4.295 millones de euros que atraerá, según las estimaciones del Ejecutivo, una inversión privada de 19.700 millones. La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, lo ha anunciado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, en la que ha calificado el plan como “histórico”. “Es la primera vez que el Gobierno impulsa la transformación del sector. España tiene que liderar el cambio en la movilidad, queremos ser parte de esta revolución”, ha dicho.

Entre los requisitos para poder optar al PERTE, destaca que las candidaturas deberán incluir al menos cinco empresas de dos comunidades autónomas e instalar una fábrica de baterías. De ahí la trascendencia del anuncio hecho por el consejero delegado del grupo de automoción, Herbert Diess, que este martes ha presentado el proyectoFuture: Fast Forward (Futuro: hacia delante), la hoja de ruta de Volkswagen hasta 2030. La ubicación de una fábrica de baterías en España era muy esperada por el sector, aunque todavía está por ver dónde se instalará. Varias comunidades autónomas han reclamado esta fábrica para su territorio. El grupo Volkswagen tiene dos plantas en España —la de Seat en Martorell (Barcelona), y la de la marca Volkswagen en Landaben (Navarra)—, alineadas en un corredor en el que se espera que se instale la producción de baterías.

El grupo Volkswagen ha destacado, en un comunicado, que sus intenciones en España están muy ligadas al PERTE aprobado por el Gobierno. El objetivo del grupo es “establecer un hub [centro de operaciones] de movilidad eléctrica en España” y convertir el país en “un pilar estratégico de los planes globales de electrificación” de Volkswagen. En este sentido, solicitarán participar en el PERTE, cuyas primeras convocatorias saldrán en octubre, y se empezarán a aprobar proyectos concretos en febrero. “Estamos dispuestos a establecer toda la cadena de valor de la movilidad eléctrica en el país, incluida la producción de vehículos eléctricos, así como sus componentes, y una nueva fábrica de baterías del grupo”, ha dicho Diess. La tercera “gigafábrica” del grupo, como la han bautizado sus responsables, “permitiría un suministro altamente seguro para la producción de vehículos eléctricos prevista en el país”, ha dicho Thomas Schmall, presidente del consejo de administración de Seat.

La fábrica de baterías es indispensable para que se empiecen a fabricar coches eléctricos en España. La planta de Seat en Martorell quiere ser la gran aliada de Volkswagen para este objetivo, que el grupo sitúa a partir de 2025. Ese año, según ha anunciado Diess, se empezará a fabricar una familia de coches eléctricos urbanos, llamados Small BEV. Esta tarea podría recaer en España, y en el comunicado de Volkswagen se detalla que la decisión final se tomará “dependiendo del contexto general y del apoyo por parte del sector público”. En el evento para presentar la hoja de ruta hasta 2030 también ha participado el presidente de Seat, Wayne Griffiths, quien ha reiterado el objetivo de convertir la planta de Martorell en una fábrica de vehículos 100% eléctricos. El objetivo del grupo Volkswagen es que en 2030 los vehículos eléctricos representen el 50% de sus ventas en el mundo.

La composición del PERTE

El plan para la transformación del sector, según ha explicado Maroto, tiene dos ejes. Uno es la transformación de la cadena de valor industrial. “Vamos a invertir más de 3.000 millones de euros para que nuestras fábricas puedan hacer modelos eléctricos”, ha expuesto la ministra. En este bloque entra la instalación de fábricas de baterías. El segundo bloque es invertir en medidas facilitadoras para democratizar la compra de estos vehículos. Esto se hará mediante los planes Moves III y Moves Singulares, para la ayuda a la compra de coches eléctricos; un plan para regular el servicio de puntos de recarga de los vehículos; la ley de cambio climático; un plan de formación profesional para dotar de profesionales a esta nueva etapa en el sector; y el despliegue de la tecnología 5G, clave para el coche conectado.

Con este plan, el Gobierno prevé un impacto en la generación de empleo y en la dinamización del mercado del vehículo eléctrico. La ministra Maroto ha asegurado que en 2023, cuando se complete el periodo de aplicación del PERTE, habrá 250.000 vehículos eléctricos matriculados. En 2019, antes de la pandemia, se matricularon 10.047 turismos de este tipo. “Los hitos son ambiciosos, pero es nuestro deber, porque la pandemia ha acelerado los cambios, y porque nos lo pide nuestra sociedad y nuestro tejido empresarial”, ha destacado la ministra.

El Gobierno ha organizado la gestión de las distintas candidaturas para participar en el PERTE del vehículo eléctrico y conectado en agrupaciones empresariales en las que al menos han de participar cinco empresas de un mínimo de dos comunidades autónomas. El 40% del peso empresarial ha de ser pymes y ha de contar también con alguna entidad centrada en la investigación. Además de incluir el diseño y fabricación de vehículos eléctricos, cada proyecto deberá disponer de instalaciones para la fabricación de celdas de baterías (de momento no hay ninguna en marcha en España y son una prioridad para la Unión Europea), que solo será una excepción para aquellos planes que tengan como eje la movilidad basada en el hidrógeno. Como elementos complementarios al proyecto se tendrán en cuenta otros factores como la inclusión de proyectos de microconectividad y sistemas de recarga. El objetivo es asegurar toda la cadena de valor, si bien quedará excluida de las ayudas la extracción minera del litio.

El Ministerio de Industria no descarta incluir en el PERTE más de un proyecto que aúne una factoría de pilas de combustible. De momento, además del grupo Volkswagen, hay un proyecto presentado, el extremeño, y otro avanzado en Valencia. Se ha descartado fijar una cuantía mínima de subvenciones a un único proyecto. El Ejecutivo considera que los casi 3.000 millones de euros que se destinarán a fondo perdido, recursos procedentes de los Next Generation EU, permitirán integrar diferentes planteamientos empresariales. De ahí que sus estimaciones señalen una generación de empleo de hasta 140.000 puestos y una aportación económica equivalente a entre un 1% y un 1,7% del PIB.

El PERTE acumula retrasos. Su aprobación ha tardado más semanas de lo previsto inicialmente y ahora ya se prevé que la convocatoria definitiva esté lista en octubre, para acabar resolviendo el proceso de concurrencia competitiva a partir del mes de febrero. Industria quiere que sus planes tengan un efecto llamada para las marcas con presencia fabril en España para que asignen el ensamblaje de nuevos vehículos eléctricos e híbridos a esas factorías.

Además del manguerazo de ayudas, el Gobierno mantiene su opción de tener una participación minoritaria en los consorcios que incluyan gigafactorías. No se busca tanto el control, ni la decisión sobre la ubicación de estas —la idea es que sea el socio industrial especializado en la fabricación—, sino la de ofrecer una imagen de compromiso a los inversores del Estado.

La decisión final sobre qué integra este primer PERTE dependerá de una mesa interdepartamental en la que participarán todos los ministerios afectados. La ministra de Industria, Reyes Maroto, será la presidenta del organismo de gobernanza, si bien el día a día recaerá en un coordinador conocido y respetado en el sector de la automoción. Este tendrá sobre todo trabajo en Bruselas, donde deberá intermediar con la Comisión Europea ante los problemas de gestión que pueda tener el PERTE. En paralelo a la mesa gubernamental, tendrá voz la mesa de la automoción integrada por comunidades autónomas, patronales y sindicatos, si bien hasta ahora esta apenas se ha reunido.

Fuente: elpais.com

El Perte del Vehículo Eléctrico y Conectado generará una inversión público-privada de 24.000 millones, de los que 4.295 vendrán del Estado

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha adelantado hoy que el Perte para el Desarrollo del Vehículo Eléctrico y Conectado generará una inversión público-privada, entre 2021 y 2023, de 24.009 millones de euros de los que 4.295 procederán de la Administración, gracias a los fondos NextGenerationEU.

Esta cifra de desembolso estatal hay que desglosarla en 3.160 millones de euros destinados al Impulso del proyecto transformador de la cadena de valor del VEC1.100 millones para el plan de incentivos para la compra de vehículos eléctricos, híbridos enchufables y de hidrógeno y la instalación de puntos de carga, ya recogidos en el Moves III y el Moves Singulares14 millones para el despliegue del 5G y 21 millones para planes de formación profesional del sector.

La aportación de 3.160 millones está muy cerca de la adelantada por La Tribuna de Automoción en su edición impresa de julio y en la digital y, se distribuirá de forma que 2.975 millones serán para la Línea de actuación integral para el desarrollo y la fabricación del VEC100 para el programa espacios de datos sectoriales45, destinados al Programa para integrar la inteligencia artificial en las cadenas de valor para transformar el tejido económico y 40 para el Plan Tecnológico de Automoción Sostenible, convocatoria que correrá a cargo del CDTI, ha aclarado hoy Sánchez.

Según cálculos del Gobierno, este capítulo implicará un nivel de gasto a nivel privado de 12.085 millones, de los que 11.900 corresponderá al primer apartado, mientras que los restantes supondrán exactamente la misma cuantía que la aportada por el Estado.

Los dos planes Moves —la tercera edición y singulares— desencadenarán  un gasto empresarial y particular de 7.629 millones. A estas cifras hay que añadir los 21 millones que implicará por parte de las compañía el desarrollo del 5G, lo que elevarían la partida privada hasta los 19.714 millones de euros en los próximos tres ejercicios.

El PIB de la automoción se elevará al 15%

Durante la presentación del primer proyecto estratégico para la recuperación y transformación económica (Perte) del vehículo eléctrico y conectado, Sánchez ha destacado que el plan que aprobará mañana el Consejo de Ministros va a tener un «enorme efecto multiplicador», que permitirá dar un salto «estructural sin precedentes» en la historia de la movilidad española. Esto llevará a que el porcentaje del PIB que genera la automoción pasará del actual 10% al 15% en 2030, a la vez que se crearán 142.000 empleos nuevos.

El líder del Ejecutivo, que ha estado acompañado por la vicepresidenta tercera y responsable de Transición Ecológica y Reto Demográfico. Teresa Ribera, y la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, así como los principales actores del sector en España, ha reconocido que es consciente del momento «delicado» por el está pasando la automoción española, como consecuencia de la Covid-19.

Fuente: latribunadeautomoción.com

El Gobierno destinará 3.000 millones para el Perte del vehículo eléctrico

El proyecto tractor, que se aprobará, previsiblemente, en Consejo de Ministros a mediados de julio, contará con cerca de 1.500 millones de euros en ayudas a fondo perdido para empresas y otros 1.500 millones en préstamos. Estas cuantías representan un 65% del presupuesto que el Ejecutivo va a reservar para el desarrollo de “dos o tres Perte”.

El Gobierno va a destinar para el desarrollo del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (Perte) del Vehículo Eléctrico y Conectado alrededor de 3.000 millones de euros en los próximos tres años, según han informado a La Tribuna de Automoción fuentes del sector.

De esa dotación, entre 1.400 y 1.500 millones corresponderán a ayudas a fondo perdido, mientras que otros cerca de 1.500 millones se movilizarán en forma de préstamos. Ambas partidas se pondrán a disposición de las compañías a través de un programa de incentivos específico para esta iniciativa industrial vinculada a la automoción, que, tras la aprobación de unas bases y una convocatoria, estará vigente, previsiblemente, “entre octubre y noviembre”, con un enfoque “probablemente plurianual”, es decir, los pagos se irán liberando a los beneficiarios en el periodo 2021-2023.

La reserva de este presupuesto muestra la fuerte apuesta que va hacer el Ejecutivo por el Perte del Vehículo Eléctrico, toda vez que representará en torno a un 65% de las subvenciones y la financiación que va a desplegar para la puesta en marcha de este tipo de proyectos integrales –en este caso se creará una cadena de valor completa del coche cero emisiones en España–, que sumarán en cada caso 2.300 millones.

Según las mismas fuentes, los planes gubernamentales consisten en impulsar, aprovechando los fondos europeos de recuperación recibidos a raíz de la Covid-19, “dos o tres” marcos de actuación sectoriales. En este sentido, aparte del protagonizado por el automóvil, podría activarse otro para el hidrógeno y otro para la industria agroalimentaria, que, como pronto, verían la luz a finales de año.

Retraso en el Perte del Vehículo Eléctrico

El primer paso para que comience a andar el proyecto tractor del coche cero emisiones, que supondrá la implantación de la primera gigafactoría de baterías en España, es su aprobación en Consejo de Ministros. La titular de Industria, Reyes Maroto, declaró recientemente que este trámite se resolverá “antes de las vacaciones”. Según apuntan fuentes del sector a La Tribuna de Automoción, será a comienzos o mediados de julio.

Este plazo, no obstante, significa una demora respecto al compromiso que había adquirido el Gobierno en los últimos tiempos con el Ministerio de que se hiciese efectiva la validación antes de que acabase junio. En todo caso, la iniciativa, por las complejidades que conlleva –es inédita–, arrastra una dilación mayor si se tiene en cuenta la planificación inicial, que fijaba la firma del Ejecutivo durante abril, según publicó este medio en su número de la segunda quincena de marzo, en el que se señalaba que la puesta en funcionamiento se esperaba en el mejor de los casos para el mes pasado.

A partir del sello del Consejo de Ministros, el siguiente capítulo, previo al lanzamiento de las ayudas y los préstamos, sería habilitar un Registro estatal de entidades interesadas en participar en el Perte, que dependerá de Hacienda, tal y como está regulado en el Real Decreto-ley 36/2020 del 31 de diciembre. Sin embargo, según han explicado fuentes sectoriales, esta herramienta podría tener bastante menos funcionalidad de la prevista, porque con el paso del tiempo se ha comprobado que “no aporta mucho”.

Si el Ejecutivo acaba manteniendo su creación, ya se da por seguro que su existencia no obligará a las empresas a estar apuntadas para poder solicitar fondos en la línea de incentivos que se abra.

Cuando llegue dicho momento, el de presentar solicitudes para recibir apoyo, no está claro todavía si el nivel de subvención que podrá adjudicar el Ejecutivo será superior al estipulado en el Reglamento general de exención por categorías de la Unión Europea. En estos momentos, siguen las negociaciones entre España y la Comisión para resolver esta cuestión, que, según fuentes del sector, sería clave para poder impulsar con más determinación cada uno de los proyectos tractores.

Fuente: latribunadeautomoción.com

Así quedan los tramos tras la bajada del Impuesto de Matriculación

El sector del automóvil pidió en varias ocasiones al Gobierno de España un cambio favorable tras la subida del Impuesto de Matriculación acontecida el pasado 1 de enero de 2021. Finalmente, el Ejecutivo ha accedido y ha aprobado en el Congreso una bajada del Impuesto de Matriculación que estará en vigor hasta el 31 de diciembre. Esta medida provisional da acceso de nuevo a la exención del pago de este tributo a vehículos que, desde enero, ya no lo estaban. Así quedan los nuevos tramos tras la bajada del Impuesto de Matriculación.

La subida que experimentó el impuesto a principios de año responde a la adaptación de las cifras de emisiones de los coches nuevos al ciclo WLTP. Este programa, que realiza pruebas de conducción, arroja cifras de homologación muy próximas a las reales. Esto supuso que las medias de emisiones subieran y que, por consiguiente, muchos coches nuevos cambiaran de tramo en el impuesto, con la consiguiente subida y el encarecimiento en la compra.

Una bajada que busca incentivar las matriculaciones

Ahora, la bajada del Impuesto de Matriculación permitirá incentivar la compra de vehículos nuevos, como ya ocurrió en el último trimestre de 2020. Para hacerlo posible, el Gobierno ha incluido en una Disposición adicional quinta del Proyecto de Ley de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal un incremento del 20% de los cuatro tramos de la tasa, según explicaba ayer La Tribuna de Automoción.

Esto significa que los tramos de emisiones a través de los cuales se establece el gravamen del impuesto aumentan un 20%, volviendo a la misma presión fiscal que había antes del 1 de enero. Sin embargo, los porcentajes del impuesto no experimentan cambios y se mantienen los mismos valores. Los nuevos límites permiten que muchos modelos bajen de tramo y otros vuelvan a estar exentos del pago del impuesto.

Así quedan los tramos tras la bajada del Impuesto de Matriculación

El incremento del 20% en todos los tramos de emisiones de dióxido de carbono (CO2) alterará los importes a pagar. Así estaban los tramos del Impuesto de Matriculación hasta el 1 de julio:

Tramo (WLTP)Impuesto de Matriculación
Hasta 120 g/km de CO20%
Entre 121 y 159 g/km de CO24,75%
Entre 160 y 199 g/km de CO29,75%
Más de 200 g/km de CO214,75%

Y así quedan tras la bajada del Impuesto de Matriculación:

Tramo (WLTP)Impuesto de Matriculación
Hasta 144 g/km de CO20%
Entre 145 y 191 g/km de CO24,75%
Entre 192 y 239 g/km de CO29,75%
Más de 240 g/km de CO214,75%

Esta medida es provisional. Estará vigente hasta el próximo 31 de diciembre. A partir del 1 de enero de 2022, salvo que se modifique de nuevo el Proyecto de Ley de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal, los tramos volverán a los valores establecidos a principios de 2021.

Fuente: periodismodelmotor.com

Las fábricas de coches españolas tratan de capear la escasez de microchips

Las marcas empiezan a plantear ERTE tras agotar las medidas de flexibilidad en los paros de producción

La escasez global de semiconductores, unos microchips esenciales para la electrónica de los coches, está afectando al sector de la automoción en todo el mundo. También en España, donde todas las fábricas que las distintas marcas tienen en el territorio están sufriendo por la falta de estos componentes electrónicos. En algunos casos, como en Seat, las marcas absorben los paros en la producción con medidas de flexibilidad, pero el enquistamiento de esta problemática obliga a otras plantas a empezar a plantear expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE). Las fábricas van semana a semana según la disponibilidad de las piezas, pero la escasez ya se nota en las cifras: hasta mayo, el descenso de la producción ha sido del 19% con respecto al año anterior, según los últimos datos de la patronal de fabricantes, Anfac.

La pandemia trajo consigo un gran parón de la actividad en todo el mundo. Pero algunos sectores vivieron un auge en la demanda de sus productos. Es el caso de los semiconductores, necesarios para casi todos los productos tecnológicos que se han convertido en indispensables tras más de un año de pandemia, teletrabajo y confinamiento.

La gran demanda de estos componentes ha tensado las capacidades de sus productores, que necesitan mucha inversión y años de trabajo para abrir una nueva fábrica, y que no han podido dar una respuesta a las necesidades crecientes de estos microchips. Este desequilibrio ha hecho aumentar el precio de los componentes y ha creado, ya desde el mes de enero, un cuello de botella difícil de gestionar para las fábricas que los necesitan.

En la industria del automóvil, en la que los semiconductores son cada vez más importantes con el desarrollo de coches más conectados y con el objetivo del coche eléctrico y autónomo, la falta de estos componentes amenaza con truncar la recuperación tras la pandemia. Los datos de Anfac muestran que en mayo se ensamblaron solo 182.838 unidades, un 38% menos que en 2019, algo que inevitablemente afectará a los datos de exportaciones. La Asociación Europea de Componentes de Automóviles (Clepa) avisa que los problemas pueden continuar hasta la mitad del año que viene, y en un informe reciente cifró en medio millón los vehículos europeos cuya fabricación se ha retrasado.

En España, todas las fábricas tratan de adaptarse. La planta de Seat en Martorell cerró tres días la semana pasada, con el objetivo de ganar tiempo hasta que se empiece a desbloquear la situación. Mantiene paralizada la línea que ensambla el modelo Audi A1, una decisión que ya se había acordado con el comité de empresa. Esta circunstancia de momento no ha obligado a la presentación de un ERTE para los empleados afectados, y los días de cierre se gestionarán mediante medidas de flexibilidad.

También lo plantearon así las fábricas que tiene Renault en Valladolid y Palencia, pero las medidas de flexibilidad se están agotando, y los trabajadores ya están entrando en ERTE, un expediente abierto hasta el 30 de septiembre. Las factorías de montaje de Valladolid y de Palencia estuvieron cerradas la semana pasada y seguirán paradas esta semana, mientras que la factoría de motores de Valladolid ha vuelto a abrir tras una semana cerrada. “Estamos pilotando día a día la actividad y la demanda que tenemos. Esto no tiene visos de solución rápida, y ya estamos negociando con los sindicatos para ver cómo se plantean los nuevos ERTE”, explica un portavoz.

En la fábrica de Almussafes (Valencia), Ford ya ha planteado un expediente hasta finales de septiembre, en el cual se ha acordado que el turno de noche no regrese al trabajo y que dos días de junio y cinco en septiembre la planta esté sin producción. Este ERTE para el tercer trimestre llega después de que la empresa ya aplicara uno durante la primera mitad del año. Y la planta de Mercedes Benz en Vitoria ha estado parada toda la semana pasada, y ha reanudado este lunes la actividad de salida de 700 vehículos al día. La empresa no tiene una previsión de cuándo tendrá que volver a parar, pero ya prevé que, cuando lo tenga que hacer, se aplicará un ERTE, ya que se han agotado los días máximos previstos en la bolsa de horas con la que gestionaban los parones.

Grupo Stellantis

Las marcas han intentado hacer frente a la crisis dando mayor salida a los vehículos que no están tan afectados por la falta de semiconductores, es decir, coches más modestos, pequeños y menos conectados. Así lo ha hecho el grupo Stellantis (Peugeot, Citroën y Opel), con fábricas en Vigo, Zaragoza y Madrid. “Vamos planta por planta adaptandonos las tendencias del mercado y teniendo en cuenta las dificultades. Pero creemos que hay que tener una alternativa al suministro de microchips actual”, explica una portavoz.

En las tres fábricas se han registrado paros puntuales desde hace semanas, algunos solo con la paralización de una línea de producción, otros días con el cierre total de la fábrica. “Se va organizando según la falta de componentes. El jueves y viernes pasados tuvimos cerrados todos los sistemas, ahora estamos con uno en funcionamiento”, explican desde la planta de Vigo. Hasta ahora se han gestionado los parones con medidas de flexibilidad como las bolsas de horas, que se computan como vacaciones. Pero hay un máximo de 30 días, y algunos trabajadores ya lo han superado. En este caso tienen que empezar a usar días de ERTE, pero todavía no es mayoritario”, añade.

En la fábrica de Volkswagen en Pamplona, donde se fabrican los modelos Polo y T-Cross, estuvieron cerrados algunos días en las últimas semanas y este lunes reanudaron han reanudado la actividad. Pero solo hasta el jueves, cuando volverán a cerrar por falta de piezas, y desde el viernes hasta el 18 de julio, por vacaciones ya previstas. Con este movimiento, la empresa ha conseguido que el cierre por falta de producción solo haya afectado cuatro días en el último mes. Tiene un ERTE abierto hasta final de año por si es necesario aplicarlo. La planta de Mercedes Benz en Álava paró completamente cinco días la semana pasada, y ha retomado la producción este lunes, aunque ya plantea un ERTE por si vuelve a necesitar un parón y las medidas de flexibilidad no son suficientes.

Nissan, por su parte, ha anunciado un cese de la producción en las plantas barcelonesas de Zona Franca, Sant Andreu y Montcada durante diez días laborables, del 19 hasta el 30 de julio, momento en el que empezará el paro habitual por vacaciones. De momento no han tenido que acudir a la aplicación de un ERTE y solucionan el parón con medidas de flexibilidad. “La situación es muy cambiante y es imposible de preveer qué pasará a la vuelta de vacaciones”, señala un portavoz de la compañía.

Fuente: elpais.com